Este famoso parque arqueológico se encuentra a sólo tres kilómetros del pequeño pueblo de Selçuk, en la región del Egeo turco, y a unos 80 kilómetros al sur de Esmirna.
Para llegar al sitio arqueológico puedes hacerlo con tu propio coche, en tren hasta Selçuk y luego en taxi o en alguna de las furgonetas interurbanas azules, muy bonitas, por cierto; o en alguna de las excursiones organizadas tanto desde Esmirna como del puerto Kusadasi.
Comencemos con un poco de historia sobre Éfeso. En la antigüedad, Éfeso era una de las ciudades más importantes del mundo antiguo, se estima que fue fundada en el siglo X a.C. por colonos griegos. Dada su próxima ubicación al mar Egeo se transformó en un puerto comercial clave y en un importante enclave social, cultural y religioso de Asia Menor. Una de sus mayores joyas fue el Templo de Artemisa, considerado una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, del que hoy sólo queda una columna en pie. Éfeso se trató también de un importante centro del cristianismo primitivo, ya que se cree que aquí vivieron la Virgen María y el apóstol Juan.
Con el paso de los años el puerto se fue sedimentando, lo que hizo que el mar retrocediese y la ciudad perdiendo importancia, hasta que quedó abandonada. Hoy en día, sus ruinas son consideradas como uno de los conjuntos arqueológicos más bonitos y mejor conservado del país.
Para acceder al parque arqueológico hay dos entradas, según el trazado de la antigua ciudad, la puerta superior y la inferior. Las excursiones organizadas acceden por la puerta superior o del sur, por lo que si vas por tu propia cuenta es mejor que accedas por la puerta inferior o del norte, así evitarás recorrer el parque con los grupos más numerosos. Veamos ahora algunos de los principales atractivos de estos yacimientos.
La Biblioteca de Celso
Este edificio es uno de los más famosos de Éfeso, y una de las construcciones mejor conservadas. Su construcción, gracias a Tiberio Julio Aquila, data de principios del siglo II d.C. y quería homenajear a su padre, Celso Polemarco, quien había sido un conocido ciudadano y gobernador romano.
Su construcción pretendía tanto albergar pergaminos y documentos como servir de Mausoleo del propio Celso Polemarco, cuya tumba se encontraba en su interior. Destacamos su bonita fachada de mármol, prácticamente restaurada entera, con columnas corintias y nichos. Disfruta de su vista para poder imaginar la importancia de esta ciudad en su máximo apogeo cultural y educativo; lo que nos permite entender por qué Éfeso fue considerado un centro cultural tan importante en el mundo antiguo.

El Gran Teatro
Esta construcción es otra de las más emblemáticas de Éfeso, gracias a su aforo de 25.000 personas, se trataba de uno de los teatros más antiguos de la época, albergando obras, conciertos y hasta discursos públicos.
El Ágora
Esta plaza era el antiguo mercado, se encuentra entre el Gran Teatro y la Biblioteca de Celso, y era el lugar donde acudían comerciantes y ciudadanos para negociar. Se trataba de un lugar emblemático de la ciudad, prueba de ello es que estaba rodeada de templos y edificios administrativos.

La calle de mármol
Esta imponente avenida conectaba el puerto con el corazón de la ciudad, a sus lados se pueden observar numerosas columnas, esculturas y restos de casas y comercios que nos permiten ver cómo era la vida cotidiana.
El odeón
Este pequeño teatro cubierto se usaba como sede del consejo de la ciudad y para albergar conciertos y recitales. Esta construcción semicircular cuenta con capacidad para unas 1.500 personas y tiene un estilo similar a los grandes teatros griegos.
El odeón fue construido en el siglo II d.C. siguiendo el estilo arquitectónico romano y priorizando una increíble acústica.

Las casas en la ladera (Terrace houses)
Estas antiguas viviendas pertenecían a las familias más ricas de la ciudad, mostrando un nivel de lujo increíble. En ellas puedes observar sus bonitos mosaicos, frescos y un sistema de calefacción subterráneo muy por encima de los de la época.
Para acceder a algunas de ellas hay que pagar un suplemento a la entrada básica.
Fuentes públicas
A lo largo del parque arqueológico nos podemos encontrar con algunas fuentes públicas que servían para abastecer de agua a los ciudadanos de la época. Entre todas ellas destaca la Fuente de Trajano, en la que se pueden observar restos de mosaicos y decoraciones en mármol; lo que nos hace ver que, en su época, se trataba también de un punto de encuentro social y cultural.

Puerta de Hércules
Este acceso al yacimiento cuenta aún con restos de columnas y relieves que representan escenas mitológicas. Antiguamente pertenecía a la muralla que rodeaba la ciudad, lo que nos permite estimar el tamaño y la distribución de Éfeso.
Templo de Adriano
Este templo está dedicado al emperador homónimo, quien visitó la ciudad en el siglo II d.C., y se trata de uno de los edificios mejor conservados y majestuosos de la ciudad.
En este emblemático, y reconstruido, edificio destaca su imponente fachada, decorada con columnas de estilo corintio y un bonito arco con relieves mitológicos. En la parte inferior hay algunas escenas sobre las leyendas de la ciudad.

Iglesia de María
Esta iglesia, conocida como la iglesia de la Virgen, sólo conserva algunos restos del antiguo sitio cristiano que hacía de Éfeso un importante núcleo religioso. Todavía se puede distinguir su estructura bizantina y los muros de piedra.
Museo de Éfeso
Este museo, situado cerca de la entrada principal, conserva numerosas esculturas y objetos que se han ido encontrando durante las excavaciones. Aquí se pueden observar las piezas originales que decoraban los templos y edificios de la época, lo que nos permite visualizar de manera más aguda, cómo era la vida en Éfeso.

Consejos prácticos para visitar Éfeso
Aunque el parque arqueológico no es excesivamente grande y lo puedes recorrer en poco tiempo, te aconsejo que te lo tomes con calma, parando y disfrutando de algunos de sus importantes lugares. Además, hay un centro de interpretación entre el gran teatro y el ágora que nos permite adentrarnos en la historia del lugar gracias a un espectáculo de luces y sonido.
El horario habitual del sitio arqueológico es de 8:00 a 18:45, pero puede variar en función de la temporada; por lo que te aconsejo que lo chequees antes de ir en su página web.
Aquí también puedes comprar la entrada con antelación, si te decantas por la opción estándar podrás acceder al parque y visitar el Experience Museum por 40€. Si vas a visitar más sitios arqueológicos en el país, igual te interesa adquirir el Museum Pass Egeo.
El acceso al parque arqueológico se puede hacer desde dos entradas, la superior y la inferior. Como la mayoría de los buses turísticos acceden desde la inferior, en esta hay más entretenimiento para los turistas.
No te olvides de la crema de sol, del agua y de un calzado cómodo; ya que puede pegar el sol fuerte y el paseo no está perfectamente asfaltado.

Qué ver en Selçuk
Si quieres aprovechar la visita al parque arqueológico con un paseo por la ciudad vecina, aquí encontrarás varios puntos de interés que valen la pena.
Templo de Artemisa
El templo de Artemisa es famoso por ser una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, aunque actualmente lo único que queda de este es una columna; por lo que puede decepcionar al visitante. El templo original, dedicado a la diosa Artemisa, era muy grande y contaba con una rica decoración que mostraba la importancia de Éfeso en dicha época.
Puedes acercarte al antiguo emplazamiento de dicho templo y ver el único resto de la columna que queda en pie, el acceso es gratuito.

Castillo de Ayasuluk
El Castillo de Ayasuluk se encuentra en la colina que domina Selçuk. El castillo está mayoritariamente en ruinas, pero desde aquí se pueden disfrutar de unas bonitas vistas panorámicas del valle, del pueblo y, a lo lejos, del sitio de Éfeso.
Basílica de San Juan
Esta basílica fue construida sobre la supuesta tumba del apóstol Juan en el siglo VI, lo que hizo de ella un importante centro cristiano durante la Edad Media. Actualmente está en ruinas, pero los restos que quedan en pie nos sirven para hacernos una idea de la grandeza de dicho templo.

Mezquita Isa Bey
Esta mezquita, que data del siglo XIV, es un gran ejemplo de arquitectura islámica temprana en Turquía. Cuenta con un diseño equilibrado, bonitos arcos y un patio interior que otorga cierta tranquilidad a la mezquita.
La Casa de María
En una colina cerca de Selçuk se encuentra este pequeño santuario. Ya que se cree que fue la última residencia de la virgen María, es un lugar de peregrinación tanto para cristianos como para musulmanes. Otra razón por la que visitar dicho santuario es por las vistas panorámicas del valle que ofrece.

Acueducto Bizantino
Hoy en día se conservan algunos restos del antiguo acueducto bizantino que servía de agua a la ciudad. Siempre está bien observar estas construcciones y darse cuenta de que eran auténticas obras de ingeniería en su época.
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