Esmirna o Izmir, como la llaman los turcos, es una ciudad que combina historia antigua, vida moderna y ambiente costero en pleno mar Egeo. Aunque fue la ciudad que menos nos atrapó emocionalmente durante el viaje, resultó ser una base perfecta para recorrer algunos de los lugares arqueológicos más impresionantes de Turquía, como Éfeso, Pérgamo, Troya o incluso Pamukkale. Nosotros dedicamos un día entero a conocerla y pasamos allí la noche, aprovechando su excelente ubicación y conexiones.
Conocida en la Antigüedad como Smyrna, Esmirna fue una de las ciudades más relevantes del mundo clásico. Hoy es la tercera ciudad más grande de Turquía y un importante polo económico del país, situada en un amplio golfo rodeado de colinas y abierta al Egeo. Su mezcla de rascacielos modernos, museos, mercados tradicionales y vida nocturna crea un contraste curioso que muestra sus múltiples caras.

Aunque no destaca por una gran cantidad de monumentos, sí tiene barrios llenos de personalidad que reflejan su diversidad:
- Alsancak, moderno y juvenil, perfecto para cenar o tomar algo frente al mar.
- Konak, el corazón histórico, con su emblemática torre del reloj, el bazar y varios de los principales puntos culturales.
- Karşıyaka, al otro lado de la bahía, más residencial y relajado, ideal para paseos junto al malecón.
Esmirna es un lugar dinámico, práctico y bien conectado, ideal para viajeros que buscan explorar la región del Egeo con comodidad, combinando mar, restos arqueológicos y ciudades vibrantes. Aunque no deslumbre como otros destinos turcos, sí ofrece una mirada auténtica a la vida cotidiana del oeste del país y es un excelente punto de partida para descubrir algunos de sus tesoros más emblemáticos.

Veamos las principales atracciones de la ciudad de Esmirna.
Ágora de Esmirna
Esta zona es una de las áreas más importantes de la ciudad antigua, aquí se conservan algunas columnas, arcos y bóvedas subterráneas que nos permite imaginar cómo era la vida pública en tiempos del Imperio Romano. Originalmente era de la época helenística, pero fue destruida por un terremoto, los restos que se ven actualmente son de una reconstrucción de la época de Marco Aurelio y nos revela la existencia de un antiguo mercado romano en la ciudad.
El Ágora se situaba en la parte baja de la ciudad, bajo la mirada de la Acrópolis (que se situaba donde se encuentran los restos del castillo). El sitio todavía conserva elementos de la época, como las basílicas y el canal de agua.
La entrada cuesta unos 6€ y puedes confirmar sus horarios y el precio de la entrada en su web oficial. Para entrar al ágora puedes usar alguno de los pases de museos.

Kadifekale (Castillo de Esmirna)
Esta fortaleza está situada sobre una colina y nos ofrece unas bonitas vistas panorámicas de la ciudad y el mar Egeo, especialmente al atardecer. Este castillo fue construido durante el periodo helenístico (siglo IV a.C.) por Lisímaco, uno de los generales de Alejandro Magno. Por sus piedras han pasado varias civilizaciones, como los griegos, romanos y otomanos.
Para llegar hasta este punto puedes subir andando a través de una zona residencial o en coche, ya que hay un aparcamiento donde aparcar en la parte superior. Este castillo sólo conserva los muros, de casi dos kilómetros, y un aljibe romano, ya que su interior se ha transformado en un parque.
El Kordon
El Kordon es el paseo marítimo más famoso de la ciudad, en su recorrido se encuentran bares, restaurantes y mucha vida local, especialmente al atardecer, cuando los locales salen a caminar o a tomar un té frente al mar. Este paseo es una opción ideal para relajarse después de recorrer la ciudad. En este paseo hay unas letras de Izmir donde la gente se hace alguna foto de recuerdo.
Caminando por el paseo puedes llegar hasta el barrio de Alsancak, el barrio con más vida de la ciudad, donde destacan sus casas típicas con balcón y su ambiente de bares y restaurantes, una opción ideal para tomar una cerveza o cenar a buen precio en alguna de sus múltiples terrazas.

Saat Kulesi (Torre del Reloj)
Este monumento es el principal símbolo de la ciudad, se encuentra en la Plaza Konak, el centro de la vida urbana. Esta torre fue construida en 1901 durante el Imperio Otomano en honor al 25º aniversario del sultán Abdulhamid II. Durante esta época, otras ciudades del imperio, como Antalya o Estambul, construyeron torres similares para simbolizar el progreso y la modernidad, además de servir para sincronizar la vida pública y los rezos; además de su función ornamental, también ha servido como punto de referencia para los habitantes de Esmirna durante el paso de los años.
El reloj, diseñado por el arquitecto francés Raymond Charles Péré, combinando elementos tradicionales otomanos con las tendencias arquitectónicas del inicio del siglo XX. Se trató de un regalo del emperador alemán Guillermo II y actualmente sigue funcionando, tratándose de uno de los símbolos más longevos de la época otomana en Esmirna.
Esta torre es uno de los lugares más fotografiados y conocidos de la ciudad y a su alrededor encontrarás vendedores ambulantes y un jaleo característico de Turquía.
Konak Cami
Esta pequeña mezquita, situada en una esquina de la Plaza Konak, fue construida en 1755 y adornada con azulejos azulados. Aunque no se puede acceder a su interior, merece la pena acercarse a esta mezquita para verla de cerca.

Kemeralti Bazaar
Este bazar, que cuenta con más de tres siglos de historia, es el corazón de la vida local; situado entre la plaza Konak y el Ágora; una encrucijada de callejuelas donde se combinan tiendas tradicionales, puestos de comida y antiguos cafés. Esta zona es un lugar perfecto para probar comida típica, como el boyoz (un panecillo local), o un café turco. En esta zona debes visitar Kizlaragasi, uno de los pocos edificios de la época otomana que se conservan en la ciudad.
Este bazar, mucho menos agobiantes que los bazares de Estambul, es uno de los más baratos de Turquía, así que aprovecha para hacer alguna compra.
Izmir historical elevator building
Este llamativo edificio, construido en 1907, es conocido como el Asansör y sirve para conectar dos zonas del barrio de Karataş que estaban separadas por una colina, puedes hacer uso del mismo de forma gratuita.
Hoy sirve de mirador gratuito y cuenta con un restaurante que ofrece una bonita vista panorámica, un fotogénico lugar, especialmente al atardecer. Al Asansör se llega cruzando una callejuela muy pintoresca llamada calle Dario Moreno, la cual homenajea al famoso cantante Dario Moreno que tenía aquí su casa, donde puedes encontrar varias terrazas muy agradables y fotogénicas, sobre todo por la tarde.

Mezquita de Hisar
Esta mezquita del siglo XVI es una de las más importantes de la ciudad y se encuentra en el barrio – mercado de Kemeralti.
Mezquita de Basdurak
Esta mezquita del siglo XVII es otra de las mezquitas más importantes de la ciudad y se encuentra en el barrio de Konak.
Iglesia de San Policarpo
Esta iglesia del siglo XVII es el templo de referencia para los cristianos, su nombre se debe al patrón y obispo de la ciudad tras convertirse al cristianismo por insistencia de San Juan Evangelista y, posteriormente, martirizado por los romanos en el siglo II.

Sinagogas sefardíes
Hay numerosas sinagogas en la ciudad, en su momento llegaron a llegar hasta 30, aunque actualmente sólo siguen en activo seis, destacando entre ellas la Sinyora y Bet Hillel.
Bahía de Esmirna
Esta amplia bahía se puede recorrer con un paseo en barco. Hay ferris locales que cruzan de un lado al otro, como los que van de Konak a Karşıyaka, y otros trayectos turísticos que recorren la costa al atardecer. Se trata de otra forma de ver la ciudad mientras desconectas del bullicio urbano.

Museos de Esmirna
- Museo de Historia y Arte de Esmirna. Posiblemente se trata del museo principal de la ciudad, está repartido en tres interesantes pabellones (de escultura, objetos preciosos y cerámica). En ellos podremos observar piezas con gran valor arqueológico procedentes tanto de Esmirna como de ciudades cercanas, como Mileto y Pérgamo.
- Museo Arqueológico. Este museo está centrado en piezas de la época helenística en la región de Anatolia y que nos permiten visualizar la historia de la región.
- Museo de Atatürk. Este museo, situado en el Kordon, se centra en la figura del “padre de la Turquía moderna”, a quien se le debe la liberación de la ciudad en 1922. El museo está enclavado en una casa señorial de dos plantas, en la inferior podemos ver fotografías que repasan la biografía del “padre de la patria”; y en la superior se sitúan las habitaciones que utilizaba Atatürk mientras vivía aquí. Mustafa Kemal Atatürk fue el primer presidente de la República de Turquía, tras caer el imperio otomano a comienzos del siglo XX. Fue un líder muy aclamado y querido, ya que instauró la democracia y modernizó el país. Su entrada es gratuita.
- Museo Etnográfico. Este museo alberga una colección de productos artesanos que nos permiten conocer las costumbres locales a través de sorprendentes piezas.
- Museo de la ciudad Ahmet Piriştina. Este museo se trata del centro principal para la investigación histórica de la ciudad. Funciona tanto como archivo municipal de documentos históricos como museo que narra la historia de la ciudad.
- Museo de Máscaras. Este museo se encuentra en un pequeño callejón en el distrito de Konak, para encontrarlo puedes buscar “Shuzy café”. Aquí encontrarás una colección de máscaras que incluye réplicas de máscaras teatrales, ceremoniales, de danza y de personajes famosos.
- Barco – Museo Zubeyde Hanim. Este museo flotante lleva el nombre de la madre de Atatürk, se trata de un barco restaurado para servir como museo didáctico en temas marítimos. Originalmente servía como barco de pasajeros en Estambul, posteriormente se trasladó a Esmirna para su actual uso.
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