Aunque Turín cautiva a los viajeros con sus elegantes plazas, sus palacios reales y su rica tradición cultural, los alrededores de la capital piamontesa esconden algunos de los lugares más fascinantes del norte de Italia. Entre castillos históricos, pueblos con encanto, impresionantes paisajes alpinos y joyas declaradas Patrimonio de la Humanidad, la región ofrece numerosas excursiones perfectas para completar cualquier visita a Turín.
Villaggio Leuman
Este pueblo industrial está situado a las afueras de Turín, fue construido entre a finales del siglo XIX y principios del XX para dar alojamiento a las familias obreras de la zona. Sus edificios están construidos en un estilo Liberty: con fachadas cuidadas, aire señorial y elegantes detalles.

Reggia di Venaria
A unos 15 kilómetros de la ciudad se encuentra la mayor de las residencias reales que se pueden visitar en Turín; construida a mediados del siglo XVII, siguiendo el estilo barroco, para usarse como casa de descanso para los Saboya. Desde la época napoleónica a la Segunda Guerra Mundial sirvió de cuartel, posteriormente fue abandonada hasta que se restauró a principios del siglo XXI.
Hoy en día, la Venaria Reale, funciona como museo y cuenta con elegantes estancias, como la Galleria Grande y la Cappella di Sant´Urberto; y unos imponentes jardines, a veces comparados con los de Versalles.
Para llegar al palacio puedes ir en coche o en el autobús urbano número 11 desde Torino Porta Nuova y luego andando unos 10 minutos. También hay un servicio de autobuses privado, llamado Venaria Express que te deja cerca del palacio, pero tiene unos horarios más limitados, puedes encontrar información detallada en la siguiente web.
Sacra di San Michele
Situada en la cima del monte Pirchiriano, la Sacra di San Michele es uno de los monumentos más emblemáticos del Piamonte. Esta impresionante abadía medieval domina el Valle de Susa y ofrece unas vistas panorámicas espectaculares de los Alpes y la llanura piamontesa. Su atmósfera mística y su ubicación privilegiada la convierten en uno de los destinos más visitados de la región. Se dice que sirvió de inspiración para «El nombre de la rosa» de Umberto Eco.

El Lago de Avigliana
Muy cerca de Turín, el Parque Natural de los Lagos de Avigliana es una excelente opción para quienes buscan naturaleza y tranquilidad. Sus dos lagos, rodeados de bosques y senderos, ofrecen múltiples posibilidades para practicar senderismo, ciclismo o simplemente disfrutar de un agradable paseo junto al agua.
El Valle de Susa
Con una larga historia que se remonta a la época romana, el Valle de Susa es uno de los destinos más interesantes para explorar desde Turín. A lo largo de sus carreteras se encuentran fortalezas, iglesias románicas, pueblos históricos y paisajes alpinos de gran belleza. Además, es una de las principales puertas de acceso a los Alpes italianos.

Alba y las colinas de Langhe
A poco más de una hora de Turín se encuentra Alba, considerada la capital gastronómica del Piamonte. La ciudad es famosa por su prestigiosa trufa blanca y por estar rodeada de las colinas de Langhe, una región de viñedos reconocida por la UNESCO. Sus paisajes ondulados, pequeños pueblos medievales y excelentes bodegas convierten esta zona en un auténtico paraíso para los amantes del enoturismo; donde degustar vinos como el Barolo o el Barbaresco.
Asti y el corazón vinícola del Piamonte
Conocida por sus vinos espumosos, el Asti Spumante, y su patrimonio medieval, Asti es otro destino perfecto para una excursión de un día. Sus torres históricas, plazas monumentales y tradiciones gastronómicas permiten descubrir una faceta más auténtica y tranquila del Piamonte.
Si viajas en septiembre, puedes disfrutar de la histórica carrera de caballos: el Palio de Asti.

Lago Maggiore: villas y paisaje de postal
Este espectacular escenario se encuentra a unas dos horas de Turín y combina a la perfección un ambiente elegante y relajado con unas bonitas vistas a los Alpes. Uno de sus mayores atractivos son las islas Borromeas, con palacios y jardines impresionantes. Aprovecha y disfruta de agradables paseos junto al lago en bonitos pueblos, como Stresa.
Ivrea: historia y arquitectura diferente
Ivrea, a unos 50 km de Turín, es un destino menos conocido pero muy interesante.
Por un lado, tiene un bonito casco histórico y un castillo medieval. Por otro, es famosa por su arquitectura moderna vinculada a la empresa Olivetti, declarada Patrimonio de la Humanidad.
Además, celebra uno de los carnavales más curiosos de Italia: la Batalla de las Naranjas.

El Castillo de Racconigi
Otra de las residencias reales vinculadas a los Saboya es el Castillo de Racconigi, una elegante construcción rodeada por un amplio parque paisajístico. Sus lujosos interiores permiten descubrir cómo vivía la familia real italiana, mientras que sus jardines son ideales para disfrutar de una jornada relajada lejos del bullicio urbano.
El Parque Nacional del Gran Paradiso
Para los viajeros que disfrutan de la montaña, el Parque Nacional del Gran Paradiso ofrece algunos de los paisajes más espectaculares de Italia. Situado entre el Piamonte y el Valle de Aosta, este espacio protegido alberga bosques, glaciares, lagos alpinos y una rica fauna, incluyendo íbices, marmotas y águilas reales.
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