Bayona — o Bayonne, o Baiona — es la capital cultural (y de facto) del País Vasco francés, la ciudad más poblada de la zona y el corazón histórico de la provincia de Lapurdi. En cuanto pongas un pie en sus calles, sentirás esa mezcla inconfundible entre tradición vasca y encanto francés. Basta con levantar la vista para ver ikurriñas ondeando… o fijarte en el ambientazo de rugby que respira cada rincón.
Pero Bayona no solo enamora por su identidad híbrida. Es una ciudad con un patrimonio riquísimo, una historia fascinante y un casco antiguo dividido en tres barrios, separados por los ríos Nive y Adur: Grand Bayonne, Petit Bayonne y Saint-Esprit. Cada uno tiene su propio carácter, sus fortalezas y su castillo, por lo que merece muchísimo la pena recorrerlos todos. Aunque muchos visitantes se limitan al casco histórico del Grand Bayonne, lo cierto es que los tres guardan rincones que sorprenden.
Además, Bayona es una ciudad donde el arte contemporáneo se vive en la calle: los grafitis y murales de gran nivel decoran fachadas enteras y le dan un aire joven y creativo. Y, por si fuera poco, estamos hablando de la capital del chocolate de Francia. Aquí comenzó a producirse por primera vez en el país, y la tradición continúa viva. Es casi una obligación sentarse a disfrutar una taza de chocolate caliente en la célebre Maison Cazenave.

Aunque el País Vasco francés no es una región oficial y por tanto no tiene capital, Bayona actúa como su centro cultural y urbano, además de ser la ciudad más importante de Lapurdi. Junto a Baja Navarra y Sola, estas tres provincias forman la parte vasca de Iparralde, que completa las conocidas “siete provincias vascas”.
Con sus casas de entramado de madera, sus puentes, su catedral, sus chocolaterías y su ambiente vibrante, Bayona se ha ganado a pulso ser uno de los cascos históricos más bonitos y auténticos de la región.
Señalemos ahora las atracciones principales de esta ciudad.
Los muelles del Nive
Las riberas del río Nive, o los Quais de la Nive, es una de las principales atracciones de la ciudad francesa. En la Edad Media formaban un puerto que sirvió para enriquecer la ciudad. Además de su importancia comercial, es un lugar muy fotogénico para disfrutar de sus bonitas casas de entramado de madera, con sus arcos en la planta baja y los batientes de colores en sus ventanas reflejadas en el río.
El río Nive es la frontera natural del barrio más antiguo de la ciudad, el Grand Bayonne o Vieux Bayonne.

Les Halles
Este mercado, situado junto a los muelles del Nive, se trata del mercado de abastos del centro de la ciudad. Este mercado construido en el año 1994 es un lugar donde degustar alguno de los mejores productos de la ciudad, especialmente los sábados por la mañana, cuando la explanada colindante se llena de pequeños puestos con productos de la zona.
Catedral de Santa María
Por encima de las coloridas casas de entramado de madera resaltan las torres de piedra de la catedral. Esta catedral, construida entre los siglos XIII y XVI, es de estilo gótico, aunque las cúspides de sus torres son bastante posteriores, del siglo XIX. En la misma ubicación se encontraba un antiguo templo romano. Su interior alberga una mezcla de estilos, por ejemplo, la mayoría de las vidrieras son del siglo XIX; aunque la más famosa es de 1531, está en la segunda capilla a la derecha, y es la vidriera de la Cananea. También alberga uno de los mayores órganos de Europa.
La Catedral de Bayona forma parte del patrimonio UNESCO de los Caminos de Santiago de Compostela en Francia, ya que de aquí parten tres rutas diferentes que llevan a Santiago. Desde Irún puedes seguir por el Camino del Norte o por el Camino Vasco hasta Santo Domingo de la Calzada, donde se une con el Camino Francés. Por otro lado, el Camino Baztanés conecta directamente Bayona con Pamplona, donde también se une al camino francés. La entrada a la catedral es gratuita.

El claustro de la catedral
Para acceder al claustro de la catedral hay que buscar otra puerta. Este claustro gótico de 1240 es uno de los más grandes y mejor conservados del país, desde mi punto de vista es la parte más bonita de la catedral y su entrada también es gratuita. Durante la Edad Media, en su interior se encontraban el ayuntamiento, el tribunal e incluso el mercado.
El castillo viejo
El otro edificio más importante del Grand Bayonne, junto con la catedral es el Castillo Viejo, o Château – Vieux. Este castillo medieval fue construido en el siglo XII sobre una antigua fortificación romana. En las dos zonas históricas de Bayona nos encontramos con un castillo o fortaleza en sus partes más altas, cada uno de ellos recuerda un momento decisivo en la historia de la ciudad. El Castillo Viejo fue construido cuando Aquitania pasó a formar parte del Reino de Inglaterra.
Hoy en día, pertenece al ejército y, aunque no se puede acceder a su interior, puedes verlo por fuera.

Centro de Interpretación de la Arquitectura y del Patrimonio de Bayona
El Centro de Interpretación de la Arquitectura y del Patrimonio de Bayona, o CIAP, se abrió en 2021 y nos permite hacernos una idea de cómo se formó la ciudad, cómo nacieron sus murallas y sus característicos edificios.
En la época romana se encontraba un castro en la zona llamado Lapurdum, nombre del que deriva el apelativo de la provincia, Lapurdi o Labord en francés. En este centro se puede observar la evolución desde la antigüedad hasta el siglo XXI desde el punto de visto arquitectónico de la ciudad; conociendo el inicio de sus murallas y de algunas características de sus edificios.
En los sótanos del edificio se pueden conocer sus bodegas medievales, aquí podemos ver un vídeo explicativo sobre el patrimonio inmaterial de la zona; como su cultura, sus fiestas y deportes. Además, su entrada es gratuita.
Callejuelas de la Grand Bayonne
En los alrededores de la catedral y del Castillo Viejo se encuentra la Bayona Vieja o Gran Bayona, en esta zona se encontraba en la Edad Media el castro romano. Si tienes tiempo te recomiendo perderte por sus calles, pero aun así te voy a recomendar alguna para que vayas a tiro hecho: la Rue des Faures (llena de pequeños boutiques y talleres de artesanías), Calle Mayor (Mayou), la Rue d´Espagne (se trataba del antiguo Cardo Maximus romano y hoy en día es una calle comercial con mucho ambiente), la Rue des Augustins (desde donde se abre la Plachotte o placita, uno de los rincones más encantadores del centro), la encantadora Place Bernard de Lacarre y la Rue Port – Neuf (que cuenta con unos arcos que recuerdan a su pasado como canales).
Otro lugar interesante es la Place des Basques, un lugar lleno de vida. Aquí se organizan varios eventos, mercados al aire libre y actividades culturales durante todo el año. Además, es un lugar ideal donde relajarse en alguna de sus terrazas o cafeterías que se encuentran en los bonitos edificios de la plaza.

Chocolaterías de Bayona
Bayona fue la primera ciudad francesa en la que se fabricó el chocolate, corría el siglo XVII, esta producción se debía a los judíos sefardíes expulsados de España. Un siglo más tarde había más de treinta chocolaterías en la ciudad, pero si hay que remontarse a 1854 para hablar de la chocolatería Cazenave, la más antigua de la ciudad. Su producto estrella es el mousseaux, un chocolate a la taza; pero las vidrieras de su salón de té Art Nouveau no dejan indiferente a nadie. Además, debes aprovechar para ir al baño y conocer el bonito patio que colinda con la chocolatería y cuenta con una espectacular escalera del siglo XVII; no debe de ser la única de la ciudad, pero si la más accesible al público.
Esta cafetería es de las pocas de la ciudad que produce su chocolate con habas ecológicas; así que aprovecha que a nadie le amarga un dulce.
Muralla de la Bayona Vieja
En la ciudad se conservan, a día de hoy, unos 3,5 kilómetros de tres murallas distintas: la muralla medieval inglesa (construida sobre la muralla romana del siglo IV y rodeando la zona conocida como Grand Bayonne), la muralla construida por los franceses a principios del siglo XVI tras la reconquista de la ciudad (que se encarga de proteger la Petit Bayonne) y las construcciones militares de Vauban (el principal ingeniero del Rey Sol, que, durante el siglo XVII se encargó de reforzar las fortificaciones de la ciudad gracias a sus fosos)
La muralla romana se conservó hasta finales de la Edad Media, posteriormente se fueron construyendo edificios encima de la misma, aunque hoy en día se pueden observar algunas de las torres redondas entre los edificios.
Si hablamos de las murallas de la ciudad tenemos que hablar de la Puerta de España, la marca del acceso a la ciudad por la zona sur desde la fundación del castro romano en el siglo IV, desde donde se accedía directamente al Cardo Maximus. Originalmente se protegía con una barbacana, pero en el siglo XVII se reforzó con un boulevard, sus casamatas y su puente levadizo; hasta obtener la imagen que tenemos hoy. Antiguamente, este era el acceso que utilizaban las personas que llegaban desde España para cruzar las murallas de la ciudad. Esta puerta es, junto a la puerta de La Poterne, los dos únicos accesos al barrio de Grand Bayonne.

Torre Vieille – Boucherie
Esta antigua torre se encuentra junto a las murallas y la catedral, se trata de una estructura de origen romano que formaba parte de la estructura defensiva de la ciudad.
Place de la Liberté
Esta plaza es una de las más concurridas y transitadas de la ciudad. Si tu estancia en Bayona coincide con alguna fiesta, probablemente haya eventos que se celebren en esta plaza, por ejemplo, el Pregón en las fiestas de finales de julio. Aquí nos encontramos con el ayuntamiento neoclásico.
Ayuntamiento de Bayona
El ayuntamiento se encuentra a la altura en la que se juntan el río Nive y el Adur. Esta construcción es conocida como “La Mairie” o “L´Hôtel de Ville” y fue construida en el año 1843 para albergar la aduana. Llaman la atención las seis estatuas de bronce que sobresalen del tejado; estas representan la navegación, las artes, la astronomía, el comercio, la agricultura y la industria. En el interior del edificio, también nos encontramos con el teatro.

Casa Moulis
Este inmueble es un claro ejemplo de la arquitectura popular vasca, está ubicado junto al mercado y el río Nive. Su nombre se debe a un farmacéutico que fue propietario del edificio a partir del año 1815.
Jardín botánico
Este jardín está situado junto a las murallas que rodean la catedral y fue inaugurado en 1990. Este encantador jardín es de estilo japonés y cuenta con un estanque, una pasarela rodeada de bambú, un puente y una pequeña cascada. Mientras paseas por sus jardines podemos observar diferentes especies de flora.
Museo Vasco de Bayona
Este museo está ubicado en la casa Dagourette, una mansión del siglo XVI junto al río Nive. Aquí podemos observar una colección sobre la historia y cultura del País Vasco, con una zona dedicada a la historia de Bayona. Este museo se inauguró en el año 1924 bajo el lema “Hemen sartzen dena bere etzean da”, que en euskera significa “El que entra aquí está en su casa”

Petit Bayonne o Bourg Neuf
Esta zona de la ciudad alberga varias atracciones, como la iglesia neogótica de San Andrés y dos de los museos más importantes de Bayona: el Museo Vasco y el Museo Bonnat – Helleu, el museo de Bellas Artes de Bayona. Otro lugar interesante en esta zona es el Trinquet Saint – André, el trinquete más antiguo del país.
Castillo nuevo
El Château – Neuf, o castillo nuevo, se encuentra en el punto más alto de la Petit Bayonne, junto a la iglesia de Saint André. A mediados del siglo XV, cuando el rey de Francia, Carlos IV, recuperó Bayona, construyó aquí su propio castillo. Actualmente, los edificios son sede de la universidad y de zonas administrativas del Museo Vasco, pero si puedes acceder a su patio y rodearlo hasta llegar a la bonita Porte de Mousserolles.

Iglesia de Saint – André
Esta iglesia neogótica está situada en el barrio de Petit Bayonne, junto al castillo nuevo y fue construido en el siglo XIX. Cuenta con una fachada sencilla pero imponente. Su interior alberga un imponente órgano, protagonista de varios conciertos de coros vascos.
Museo Bonnat – Helleu
Este museo ha sido renovado y reabierto a finales de noviembre de 2025 y alberga una de las colecciones de arte más bellas entre París y Madrid. El museo ofrece un recorrido modernizado y enriquecido para captar la atención de cualquier amante del arte.
Barrio de Saint – Esprit
Si cruzamos el Pont Saint – Espirit llegaremos al margen derecho del río Adur, el barrio homónimo. En esta zona fue donde se asentaron originalmente los sefardíes, quienes empezaron con la producción de chocolate. Hoy en día el barrio se ha ganado la fama de bohemio, así que si recorres sus calles, como la Rue St – Catherine, podrás ver alguna tienda bohemia y varios murales. Aunque hay más murales por la Grand Bayonne y la Petit Bayonne, aquí es donde más murales se concentran, en la siguiente web encontrarás un mapa con los murales de la ciudad.

Las dos atracciones más importantes del barrio son la iglesia de Saint – Esprit y la ciudadela de Vauban, que pertenece al ejército y no se puede visitar. Esta ciudadela se construyó cuando se reorganizaron las fronteras en el siglo XVII.
Fortaleza de Vauban
Esta construcción, conocida como la ciudadela, fue diseñada en 1670 por el ingeniero militar Sébastien Le Prestre, más conocido como Vauban. La ciudadela está situada al norte del río Adur, en un alto, y no se puede visitar.

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