San Juan de Luz es el claro retrato del País Vasco Francés. Con su puerto pesquero, sus iglesias medievales, sus casonas de entramado de madera, sus balnearios y sus tiendas tradicionales. Enclavada en el corazón de una amplia bahía y custodiada por una montaña la villa de los corsarios se ha ido modernizando con el paso de los años, pero sin perder ese espíritu tan auténtico. La ciudad era conocida por la caza de ballenas en aguas de Terranova, que, aunque suene muy lejano, sigue dejando detalles actualmente con las embarcaciones de pesca artesanal que se encuentran en el puerto pesquero.
Este pequeño municipio de 15.000 habitantes no ha pasado desapercibido a lo largo de su historia: albergó la boda más importante del siglo XVII, la del rey Sol con la infanta María Teresa de Austria y Borbón; y en el siglo XIX tenía uno de los balnearios más glamurosos de Europa, lo que atraía a monarcas y aristócratas.

Ahora veamos algunos de los lugares más interesantes que visitar en San Juan de Luz y en sus cercanías.
La iglesia de San Juan Bautista
Este templo religioso, que se asemeja a una fortaleza medieval, albergó la boda de Luis XIV y la infanta María Teresa de Austria y Borbón el 9 de junio de 1660. Su construcción se remonta a cuatro siglos antes, hasta el siglo XIII. En esta iglesia puedes observar la puerta que, según la leyenda, se tapió tras la boda real. Su interior alberga el gran retrato monumental que el rey Sol regaló al templo y que necesitó de cinco carros para trasladar por partes desde Bayona.
En comparación con el tamaño del pueblo, esta iglesia es demasiado grande, llegando a albergar a más de 2.000 personas; tratándose de la segunda iglesia más grande de Iparralde, tras la Catedral de Bayona.
En su interior tenemos unas galerías de madera en la parte alta, lo que simula un teatro; las galerías estaban reservadas para los hombres, mientras que las mujeres estaban abajo; estas galerías eran construidas para ampliar el aforo del lugar. Estas tribunas fueron restauradas en el siglo XIX, lo que se pudo realizar gracias a una donación de la pareja imperial de Eugenia de Montijo y Napoleón III. Además, la familia de la emperatriz donó el barco votivo que cuelga en la iglesia.
La iglesia acoge en su interior conciertos de cánticos vascos y música clásica a lo largo de todo el año. Entre todos estos conciertos, cabe resaltar que el último domingo de agosto se realiza una música en honor a los corsarios que es la encargada de inaugurar el festival de música clásica dedicado al compositor Maurice Ravel.

Plaza Luis XIV
Esta plaza es el corazón del casco histórico; en ella, además de numerosas y agradables terrazas, nos encontramos algunos edificios importantes:
- El ayuntamiento.
- La Maison Lohobiague – Enea o Maison Louis XIV, lugar donde se alojó el rey Sol antes de la boda. Se trata de un palacete del siglo XVII edificado por un armador de la época y decorado con muebles de época.
- La Maison Adam, de la que hablaremos en el siguiente punto.
En el centro de la plaza nos encontramos con un kiosco, este cuenta con música en directo todos los domingos y festivos, desde Semana Santa hasta el día de Todos los Santos, a las 11:30 de la mañana. Además, todos los miércoles y domingos de verano se celebra el famoso toro de fuego por la noche, una tradición que continua desde 1926. Creando un ambiente muy agradable, animado y familiar en la plaza.
La Maison Adam
Este nombre denota la pastelería más famosa de la zona, cuenta con varios locales repartidos por el centro de la ciudad, pero si hay que destacar alguno de ellos por su estética, recalcaremos el situado en la plaza de Luis XIV. Su producto más típico son sus macarons, que se trataban del dulce favorito del rey Luis XIV.
Hoy en día, el negocio sigue regentado por la misma familia que, tras 13 generaciones, sigue elaborando sus deliciosos macarons y sus conocidos gateaux basque siguiendo la receta tradicional.

Rue Gambetta
Esta calle se trata de la arteria principal del casco histórico de la ciudad. En ella encontrarás numerosas y preciosas tiendas con distintos productos, como gastronomía, alpargatas, telas vascas (también conocidas como lino vasco) y otras marcas de la zona.
Puerto de San Juan de Luz
Este agradable puerto bien merece un paseo. Junto a este nos encontramos con la famosa Maison de l´Infante, palacio donde se alojó la infanta antes de la boda. En la temporada de abril a octubre salen barcos, desde el puerto, recorriendo la costa vasca hasta Hondarribia.
Grand Plage
Esta bonita playa urbana ofrece diferentes planes; como disfrutar de su agua o recorrer el paseo marítimo, denominado Promenade Jacques Thibaud. A lo largo de esta plaza podrás observar las características casas con pasarelas y el famoso Grand Hotel, este sustituye al Hôtel Terminus, un hotel que se creó a finales del siglo XIX como uno de los principales centros de talasoterapia y aguas termales. Otro edificio que llama la atención es el antiguo hotel y casino La Pérgola, de estilo art déco y modificado en los años 50.
Si recorres toda la playa llegarás al faro de Santa Bárbara, justo enfrente nos encontramos el dique de Santa Bárbara, que formaba parte del sistema defensivo que trajo Napoleón III. Desde la Punta de Santa Bárbara obtendrás unas vistas impresionantes del pueblo y de la playa, especialmente al atardecer.

Les Halles
Este mercado situado en el Boulevard Victor Hugo es el fiel reflejo de la localidad, con sus barcos de colores, las redes enredadas en los muelles y el bullicio matutino de la subasta de pescado. Además de los puestos que ofrecen productos gastronómicos locales, también nos encontramos con puestos de comida preparada.
Playas de los alrededores
A pocos kilómetros del centro urbano en dirección norte se encuentran impresionantes arenales rodeados de vegetación. Para llegar a estas playas puedes recorrer la costa o coger el coche. Algunas de estas playas son:
- Erromardie
- Lafiténia: un paraíso para los surferos.
- Mayarco.
- Senix.

Ciboure
En la otra parte de la bahía nos encontramos con otro pueblo: Ciboure. La frontera natural entre ambos pueblos es el río Nivelle. Este bonito pueblo te brinda la posibilidad de obtener unas bonitas vistas de San Juan de Luz.
Además, en este pueblo encontraremos la iglesia de San Vicente, del siglo XVI, esta cuenta con un campanario octogonal con su cúpula en forma de pagoda, su interior sigue el estilo vasco – francés totalmente, con las galerías típicas de madera. Además, podemos pasear por la casa Ravel (hogar del famoso compositor y autor del bolero homónimo, Maurice Ravel), el frontón, el convento de Les Récollets o la fuente.
Un poco más alejado del centro, nos encontramos con la Vila Leihorra, una pieza del Art Decó entre imponentes jardines; y con la Tour de Bordagain, una antigua torre militar del siglo XIV que nos brinda la oportunidad de obtener unas bonitas vistas de la bahía desde su alto.

Fuerte de Socoa
Si cruzas todo el pueblo de Ciboure por su costa, llegas a este fuerte construido en el siglo XVII por Vauban. Aunque la entrada no está permitida, puedes gozar de unas bonitas vistas de la bahía. Además, se pueden observar los otros dos diques construidos por Napoleón III para proteger la bahía: el de Socoa y el de l’Artha.
Acantilados de la Corniche Basque
Estos acantilados que van desde San Juan de Luz hasta Hendaya, en la frontera con España, muestran una bonita costa escarpada que se puede observar desde el mar y desde la tierra. Para observarla desde el mar puedes coger el barco que sale del puerto de San Juan de Luz; si quieres conocerla desde la tierra, puedes recorrer la carretera panorámica de La Corniche. En su camino por esta carretera, gozaras de unas bonitas vistas de las montañas y de sus pequeñas calitas. Este sendero litoral también se puede recorrer andando, aunque el tramo entre Hendaya y San Juan de Luz suele estar cortado por desprendimientos. Un domingo al año, la carretera de La Corniche se cierra al tráfico y se puede recorrer completamente a pie en la Fête de la Corniche.

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